{"id":144780,"date":"2024-04-18T03:19:38","date_gmt":"2024-04-18T03:19:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.tatelawoffices.com\/1er-puesto-nicholas-katz\/"},"modified":"2024-04-18T03:48:41","modified_gmt":"2024-04-18T03:48:41","slug":"1er-puesto-nicholas-katz","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.tatelawoffices.com\/es\/beca-universitaria\/1er-puesto-nicholas-katz\/","title":{"rendered":"1er puesto &#8211; Nicholas Katz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como dice el refr\u00e1n, la familiaridad genera desprecio. Esto es lo que sentimos al conducir. La primera vez que cada uno de nosotros se puso al volante de un veh\u00edculo de motor se sinti\u00f3 intimidado por la responsabilidad, asustado por los riesgos y atento para asegurarse de hacerlo todo correctamente. A lo largo de los a\u00f1os de conducci\u00f3n perdemos cada uno de esos sentimientos, la responsabilidad, el miedo, el cuidado. La gente conduce distra\u00edda todos los d\u00edas, pensando que lo impensable nunca les ocurrir\u00e1. Sin embargo, una fracci\u00f3n de segundo puede demostrarles que est\u00e1n fatalmente equivocados. Durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os, he trabajado como agente de polic\u00eda y como miembro del Equipo de Reconstrucci\u00f3n de Choques del Departamento de Polic\u00eda de New Haven. He visto de primera mano las terribles consecuencias que pueden derivarse de una conducci\u00f3n distra\u00edda. He visto a las v\u00edctimas una y otra vez&#8230; el conductor desprevenido, el peat\u00f3n parado en la acera, el ciclista, incluso un beb\u00e9 en un cochecito al que empujan para cruzar la calle. He visto escenas sangrientas y he asistido a las autopsias.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He trabajado en puntos de control de conducci\u00f3n distra\u00edda, en los que nos centramos espec\u00edficamente en los conductores que hablan por tel\u00e9fono m\u00f3vil y les imponemos infracciones. Estos puntos de control de conducci\u00f3n distra\u00edda y las campa\u00f1as de aplicaci\u00f3n espec\u00edficas son un fracaso. No pueden detener la marea. La polic\u00eda no puede estar en todas las carreteras en todo momento y los conductores saben que es improbable que los pillemos. La tarea de disminuir el n\u00famero de conductores distra\u00eddos recae en todos los sectores de la sociedad. Los conductores tienen la responsabilidad inicial, pero el gobierno y las fuerzas del orden deben tomar medidas para garantizar que los conductores asuman esa responsabilidad. El primer paso es el reconocimiento y el an\u00e1lisis del problema. M\u00faltiples estudios gubernamentales han demostrado los efectos negativos de la conducci\u00f3n distra\u00edda. A medida que el uso de la tecnolog\u00eda aumenta junto con los \u00edndices de siniestralidad, los gobiernos estatales han tomado medidas para combatir la epidemia. Muchos estados han prohibido el uso de tel\u00e9fonos m\u00f3viles en las manos de los conductores. Varios estados han aprobado leyes que proh\u00edben espec\u00edficamente el env\u00edo de mensajes de texto. Aunque esta ley es bienintencionada, a los agentes de polic\u00eda les resulta dif\u00edcil hacerla cumplir, ya que es casi imposible demostrar que alguien estaba enviando mensajes de texto mientras conduc\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez aprobada una ley sobre conducci\u00f3n distra\u00edda, corresponde a las fuerzas del orden garantizar que los conductores la cumplen. En muchos departamentos, los problemas de personal hacen que se descuide la aplicaci\u00f3n de las leyes sobre veh\u00edculos de motor. La aplicaci\u00f3n de la ley es necesaria, pero s\u00f3lo es una parte de la soluci\u00f3n. Se requiere una mayor concienciaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en general. Deben explorarse otras v\u00edas para ayudar a la polic\u00eda. Algunos estados han experimentado con se\u00f1ales de tr\u00e1fico en las autopistas que notifican a los conductores las leyes estatales sobre conducci\u00f3n distra\u00edda y las consecuencias de infringirlas. Un enfoque m\u00e1s espec\u00edfico y potencialmente eficaz son las aplicaciones para tel\u00e9fonos m\u00f3viles que impiden autom\u00e1ticamente a los conductores utilizar el tel\u00e9fono hasta que se detienen. Este podr\u00eda ser el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz para prevenir la conducci\u00f3n distra\u00edda, pero depende de la dedicaci\u00f3n del conductor a utilizar la aplicaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno podr\u00eda tomar medidas adicionales para animar a los fabricantes de tel\u00e9fonos inteligentes a instalar autom\u00e1ticamente esta aplicaci\u00f3n en todos los tel\u00e9fonos y obligar a los usuarios a reconocer los riesgos de utilizar su tel\u00e9fono mientras conducen. Aunque los conductores a los que no les importen los riesgos simplemente optar\u00e1n por no utilizar la aplicaci\u00f3n, podr\u00eda servir para aumentar la concienciaci\u00f3n y reducir la incidencia de la conducci\u00f3n distra\u00edda. Otro enfoque tecnol\u00f3gico podr\u00eda consistir en utilizar veh\u00edculos para vigilar y controlar a los conductores. Algunas compa\u00f1\u00edas de seguros ya utilizan un dispositivo telem\u00e1tico para controlar y registrar la informaci\u00f3n del conductor con el fin de ajustar las p\u00f3lizas de seguro. La misma tecnolog\u00eda e informaci\u00f3n podr\u00edan utilizarse para evaluar a los conductores y detectar los efectos de la conducci\u00f3n distra\u00edda: incapacidad para mantener el carril, frenazos bruscos u otros indicadores de que el conductor no est\u00e1 prestando atenci\u00f3n. Estas medidas podr\u00edan ser eficaces, pero son cada vez m\u00e1s intrusivas en la intimidad del conductor. Frente a todas las distracciones, debemos afrontar la posibilidad de que es poco lo que la sociedad puede hacer para incidir realmente en la conducci\u00f3n distra\u00edda sin afectar negativamente a las libertades civiles. Como muchos otros vicios de la sociedad, debemos sopesar el coste que tiene para la poblaci\u00f3n frente al disfrute que recibimos de \u00e9l y el coste que supondr\u00eda regular el vicio.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dedicaci\u00f3n de los conductores es la parte m\u00e1s integral de cualquier reducci\u00f3n de la conducci\u00f3n distra\u00edda. La Administraci\u00f3n Nacional de Seguridad del Tr\u00e1fico en Carretera calcula que, en cualquier momento del d\u00eda, unos 660.000 conductores manejan tel\u00e9fonos m\u00f3viles u otros dispositivos electr\u00f3nicos mientras conducen en EE.UU. La conducci\u00f3n distra\u00edda es un problema real que no desaparecer\u00e1 por s\u00ed solo. Todos debemos aceptar la responsabilidad de nuestros actos y poner de nuestra parte para ayudar a salvar vidas. La educaci\u00f3n y la concienciaci\u00f3n pueden ser la mayor ayuda para reducir la conducci\u00f3n distra\u00edda. Una mayor educaci\u00f3n de los conductores sobre los riesgos a los que se enfrentan, incluyendo lesiones graves, muerte, cargos penales y responsabilidad civil, podr\u00eda hacer que los conductores estuvieran menos dispuestos a tolerar esos riesgos. Mis experiencias al ver el trauma resultante me han hecho asegurarme de prestar siempre atenci\u00f3n a la carretera, experiencias que permanecer\u00e1n conmigo el resto de mi vida. Nunca olvidar\u00e9 el impacto personal que mis experiencias han tenido en m\u00ed, y espero que nuestra sociedad pueda seguir tomando medidas para reducir las vidas que se pierden a causa de la conducci\u00f3n distra\u00edda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como dice el refr\u00e1n, la familiaridad genera desprecio. Esto es lo que sentimos al conducir. 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